En la primera sesión de clase hablamos sobre el MarcoComún Europeo de Referencia para las Lenguas (MCERL) y sus
principales objetivos. El MCERL nace como una iniciativa europea para hacer que
los distintos sistemas educativos nacionales converjan en un modelo común en cuanto a formación,
centros, títulos, métodos y programas, sobre todo en las clases de lenguas
extranjeras. El principal objetivo del MCERL es trabajar la competencia
comunicativa y lingüística para lograr el plurilingüismo. No hay que olvidar
que el marco responde a una serie de intereses sociales, políticos y económicos
de la Unión Europea por lo que este objetivo de plurilingüismo está muy unido a
la creciente globalización y el mercado común. Por tanto, el objetivo del MCERL
es no solo adquirir las competencias curriculares de la lengua extranjera, sino
poder utilizar esa lengua para desenvolverse correctamente en un país
extranjero. Para lograr este objetivo, el profesor debe saber combinar los
recursos del libro de texto con materiales complementarios y cercanos o útiles
para el alumnado.
El aspecto que considero más interesante o importante de
los tratados en el MCERL es el enfoque práctico y comunicativo de la lengua.
Los personas vivimos en sociedad y en nuestro día a día lo más importante que
tenemos considero que es la comunicación. En el sistema educativo español se le
da más importancia a la gramática o el vocabulario y casi no se practica el speaking y, en mi opinión, esa es una de las principales
deficiencias de nuestro sistema en cuanto al aprendizaje de idiomas. Además,
centrándose en este aspecto comunicativo no solo se trabajan las competencias
específicas del idioma, sino que se trabajan otras muchas competencias
trasversales y nos abre muchas oportunidades para trabajar por proyectos con el
alumnado y conseguir una formación integral.
Un enfoque más práctico y comunicativo favorece la adquisición
de una lengua porque el alumno se sentirá activo y responsable de su propio
aprendizaje. El profesor podrá realizar proyectos o tareas relacionadas con la
vida diaria del alumnado y con una aplicación real y práctica. De esta forma,
el alumnado se preparará para su futuro, se iniciará ya desde las aulas en el
plurilingüismo y verá inmediatamente la utilidad de la lengua en su día a día.
Así, otro aspecto positivo de este enfoque sería una mayor motivación del
alumnado que ya no sería un agente pasivo, sino un agente activo y con
motivación para seguir aprendiendo una lengua extranjera.
Después de analizar este aspecto y hablar sobre sus
principales puntos positivos solo faltaría implementarlo en las aulas de
idiomas de secundaria. ¿Cómo se podría lograr esta implementación? Como se ha
mencionado anteriormente, la competencia oral en España se suele relegar a un
último lugar en los planes de estudio. Una forma de fomentar este aspecto e
implementarlo sería, como se ha mencionado con anterioridad, mediante proyectos
que el alumnado relacione con su vida diaria. Se podría practicar el speaking a través de role-plays o diálogos entre los alumnos.
Cabe tener en cuenta que estos diálogos deberían ser lo más reales posibles, es
decir, se debería huir de los clásicos diálogos preestablecidos de los libros
de texto y tratar temas de interés social para el alumnado, como por ejemplo:
visitar un lugar, ir de compras, los videojuegos, películas y series, etc. Una
posible actividad podría consistir en realizar un diálogo por parejas en el que un alumno
sería el turista y otro alumno un habitante de Londres y utilizando un mapa
real de la ciudad se pedirían indicaciones para llegar a un lugar, sobre qué
autobús o metro coger, recomendaciones de restaurantes, etc. Se trata de
implementar la oralidad y a la vez cumplir con el objetivo de plurilingüismo
del MCERL para que el alumnado pueda viajar y poder comunicarse con fluidez.
Por otro lado, también se podría implementar este enfoque
comunicativo mediante programas de intercambio o movilidad en el colegio. De esta forma,
los alumnos estarían en contacto con jóvenes de otros países y aprenderían no
solo el idioma y a comunicarse, sino también la cultura de ese país. Además, a
través de estos programas se cumpliría con el objetivo de movilidad del MCERL
en el que se explica que la finalidad de aprender un idioma extranjero es
facilitar la movilidad y practicarlo fuera de nuestras fronteras.
Como conclusión, el aprendizaje de una lengua extranjera no
se debe limitar a la gramática o el vocabulario, sino que se debe prestar
especial atención a la oralidad y al aspecto comunicativo si se quiere lograr un
buen dominio del idioma. Además, al aprendizaje de una lengua se le debe
proporcionar una utilidad real y se debe poner en marcha actividades o tareas
que motiven al alumnado para seguir formándose.
BIBLIOGRAFÍA:
Comisión
Europea. Marco común de referencias para
las lenguas: aprendizaje, enseñanza, evaluación. (2002). Centro Virtual
Cervantes. Disponible en: https://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/marco/cvc_mer.pdf



