En esta primera sesión con Luz empezamos con un warm up, al igual que habíamos hecho con Ana previamente. En este caso se trató de una actividad llamaba "two truths and one lie", una actividad destinada a romper el hielo y conocer algo acerca de la nueva profesora. Tal y como he comentado en la entrada de Ana, no conocía las actividades de warm up hasta llegar al máster y me parecen muy útiles para comenzar los primeros minutos de clase en los que el alumnado todavía se está adaptando. Suelen ser actividades cortas y de desarrollo sencillo cuya finalidad puede ser conocer algo nuevo o afianzar conocimientos ya adquiridos. En este caso, me pareció oportuno señalar la realización de esta actividad porque es la primera vez que al salir de clase varios compañeros comentamos en el autobús la utilidad que le podríamos sacar a esta actividad en la primera sesión de las prácticas que debemos realizar, con la finalidad de presentarnos a los nuevos alumnos. Por tanto, esta clase supuso para mi un primer acercamiento práctico a la actividad docente real, algo que hasta ese momento no habíamos tenido.
En la primera parte de la sesión, hablamos sobre los tres saberes que debe poseer un profesor cualificado para esa labor: saber teórico (saber), saber práctico (saber hacer) y saber emocional (saber ser). Estoy de acuerdo con que poseer estos tres saberes es el ideal que debe alcanzar todo buen profesor y considero que es algo que debería formar parte de la formación continua del profesorado, a medida que nos vamos formando ir aprendiendo y mejorando, y seguir haciéndolo continuamente. Esta formación por parte del profesorado creo que es una de las grandes fallas de nuestro sistema educativo y no creo que se solucione con más temario en las oposiciones, con más años de máster, etc. Considero que el profesorado se debería formar de forma continua y sobre aspectos realmente importantes, es decir, no tanto sobre el saber teórico en el que actualmente más se centran estas pruebas; sino en el saber práctico y sobre todo en el saber emocional. Este último es el gran olvidado del sistema educativo y creo que es de vital importancia hoy en día formar al alumnado sobre temas sociales tan relevantes como la violencia de género, los estereotipos, las diferencias culturales, la aceptación, etc. Hace años cuando cuando estaba en el instituto recuerdo que un profesor nos dijo que los que nos debían educar eran nuestros padres y que los profesores estaban para enseñarnos otras cosas. Estoy de acuerdo en que la educación emocional debe partir de casa, pero ¿no debemos reforzarla e incidir en ella en clase? ¿Solo debemos ser transmisores de conceptos vacíos y no formar íntegramente al alumnado? No lo creo. Creo que estos conceptos deberían ser un todo indisoluble y considero que no se logrará nunca una verdadera educación si separamos lo teórico de lo emocional.
Por otro lado, esta idea se refuerza en el modelo educativo actual a través de las competencias. La ley explica que, además de competencias lingüísticas (en nuestro caso), también se debe incorporar en clase competencias como la de aprender a aprender, competencias sociales o competencias de iniciativa y espíritu emprendedor. Me gustaría recalcar esta última porque esta sesión me ha servido para reflexionar sobre la iniciativa o autonomía que les dejamos a los alumnos. Normalmente el alumnado debe seguir unas pautas claras y no salirse de ellas a la hora de, por ejemplo, realizar un trabajo. ¿Dónde se encuentra ahí la competencia de espíritu emprendedor? Muchas veces somos los propios maestros los que cuartamos ese espíritu y al ver los vídeos elaborados por los alumnos que nos mostró Luz observé que si le damos la posibilidad sí se animan a dar un paso más y mostrar de lo que son capaces. La reflexión que me llevo es que en un futuro espero recordar esto y ser capaz de darles distintas posibilidades a mis alumnos (diversificación) para que sean ellos mismo los que elijan su camino y no ser yo la que los limite.
Finalmente, también me gustaría hacer una mención a la importancia que considero que le debemos dar a formar alumnos con pensamiento crítico, capaces de cuestionar la sociedad que los rodea y sacar sus propias conclusiones. Con el fenómeno de Internet y las redes sociales, los alumnos tienen mucha información a su disposición y muchas veces dan por sentado que algo es verdad sin siquiera cuestionarlo o dan por sentado que algo es correcto porque siempre ha sido así. Por eso, considero de vital importancia formar individuos con esta capacidad crítica que puedan transformar y cambiar la sociedad futura.
Como conclusión de esta sesión, puedo decir que me he cuestionado qué les quiero enseñar y transmitir yo a mis futuros alumnos a parte del idioma. En esta clase hemos visto vídeos y recursos muy útiles para lograr esta formación integral y para trabajar las famosas competencias de las que habíamos oído hablar, pero nadie nos había explicado de que forma tratar o introducir en nuestras clases. Por tanto, creo que esta sesión representa ese acercamiento práctico que todavía no habíamos tenido y que todos esperábamos que llegase.



Anes que nasda, unha aclaración. Un warm up nunca é un exercicio, sempre unha actividade. Consulta a diferencia entre un e outra no Diccionario Cervantes ou nas notas de Ana si non o tes claro. É unha simple cuestión de vocabulario pero é importante chamar ás cousas polo seu nome.
ResponderEliminarPor suposto que estou en total desacordo co profesor que che dixo que os pais teñen que educar. José Antonio Marina, grande filósofo e educador, sempre recorda o proverbio africano de que para educar a un neno fai falla toda a tribu! Si a sesión serviu para que cuestionases ideas preconcebidas, xa me considero satisfeita!
Sí, acabo de revisar este texto y los demás publicados y es cierto que en ocasiones les llamé ejercicios. Puede que de forma inconsciente esté demasiado acostumbrada a utilizar y escuchar la palabra "ejercicio" para todo, pero sí tengo clara la diferencia y recuerdo los apuntes de Ana dónde se explica la diferencia entre actividad, ejercicio y tarea. Aunque lo he revisado de nuevo tanto ahí como en el Cervantes al leer este comentario. Muchas gracias por la aclaración, ya he corregido los errores.
EliminarNo conocía a José Antonio Marina, pero he buscado algunas de sus obras y me parecen muy interesantes. De hecho, he visto que también habla de los "cinco motores" del cambio educativo (escuela, familia, ciudad, empresa y estado) sobre los que había leído con anterioridad y estoy de acuerdo en que la colaboración entre todos es imprescindible para lograr ese cambio