En
este tema se habló de la metodología AICLE (Aprendizaje Integrado de Contenidos
y Lenguas Extranjeras), en inglés CLIL (Content
Language Integrated Learning). Esta metodología consiste en emplear una lengua
extranjera al mismo tiempo que se aprenden contenidos de otro tipo como, por
ejemplo, biología.
En
esta metodología lo importante no es la lengua en sí, sino alcanzar los
contenidos de la otra materia a través de esa lengua. Es decir, los principios
metológicos se centran en utilizar vocabulario y estructuras adaptadas a esa
asignatura, por ejemplo, en el caso de biología se daría vocabulario
relacionado con los seres vivos o las partes del cuerpo. Además, esta
metodología se caracteriza por centrarse en el alumno, en el trabajo por
proyectos, en una enseñanza flexible y un aprendizaje autónomo. Por otra parte,
esta metodología se basa en las teorías de Vigotsky y Dodge, entre otros Por
tanto, su estructura principal consiste en la técnica del andamiaje o scaffolding, es decir, el profesor como guía
para que sea el alumno el que construya su propio conocimiento.
En
el caso de Galicia, esta metodología está en aumento aunque todavía no está
completamente consolidada. Comenzó con las secciones bilingües y en la
actualidad ya existe numerosos centros plurilingües en los que se imparten
materias troncales en lengua extranjera (es decir, en inglés). En mi opinión, creo
que esta idea todavía no se está impartiendo correctamente en Galicia por
varios motivos. En primer lugar, la mayoría del profesorado no tiene la
formación necesaria en inglés y no están capacitados para dar clase en ese
idioma. La consecuencia sería que los alumnos no aprenden la asignatura
correspondiente ni aprenden inglés, por lo que se produciría una doble pérdida
de conocimiento. En segundo lugar, considero que esta metodología se está
impartiendo como un «parche» para intentar solucionar las deficiencias que
existen en las clases de lengua extranjera. Considero que sería más conveniente
dedicar los esfuerzos a mejorar la impartición de lengua extranjera en la
materia dedicada exclusivamente a ello y no intentar solucionar las
deficiencias intentado alargar el horario lectivo utilizando otras asignaturas.
Por tanto, considero que la metodología puede ser acertada, pero se
necesitarían profesores formados y tener muy claro que el propósito no es
aprender el idioma, sino que este sirve como vehículo para aprender otra
materia.

¡Hola Paula!
ResponderEliminarEstoy de acuerdo con tu conclusión, creo que este tipo de proyectos podrían ser muy enriquecedores si se aplicasen correctamente, aunque por desgracia no esté siendo el caso.
¿Se te ocurre alguna solución?
¡Felices fiestas!
Hola, Ana:
EliminarUna posible solución podría ser la implementación de esta metodología desde cursos inferiores e ir ascendiendo a medida que las capacidades del alumnado vayan aumentando. De esta forma, los alumnos no se encontrarían de repente con un vocabulario totalmente desconocido para ellos.